Definitivamente un dolor de cabeza, un exceso biblico.
Si yo voy por la calle y me tropiezo con esto, me caigo de culo y me levanto y me vuelvo a caer y me vuelvo a levantar así hasta 7 veces, en una especie de locura de desmayos que dejarian perplejos al resto de transeuntes. Pero es que no es para menos.
Ahora una Cocacolería por favor.




